
Los Mayas se establecieron en un territorio de 400,000 Km2 que incluye desde el estado Mexicano de Yucatán hasta la zona occidental de El Salvador. Los Mayas y sus descendientes han vivido en estas tierras desde hace aproximadamente 5,000 años. Esta cultura se caracterizó por un respeto profundo hacia la naturaleza, sus tradiciones y creencias. El Salvador es llamado en lengua indígena náhuatl, Cuzcatlán, que significa, "tierra de cosas preciosas".
Afortunadamente, cuando el café llegó a El Salvador alrededor del año 1750, todavía permanecía latente la cultura Maya, que permitió trasladar su sabiduría y amor a la naturaleza hacia el cultivo del café, conjugándose de esta manera, el tipo de tierra ideal, la mano de obra ideal y la variedad de planta de café ideal, para poder producir el fino café que ahora degustamos.
En los cimientos de la cultura de café en El Salvador, fueron los Europeos y sus descendientes los principales productores de café, que establecieron estrechos vínculos comerciales con las prestigiosas casas tostadoras Europeas, que satisfacían los gustos de las familias más exigentes de la época.
Por los últimos quince años, ha renacido en El Salvador un interés especial por volver a posicionar aquellas marcas y calidades de café salvadoreño, que con su tradicional excelencia, han logrado mantener reconocimiento mundial dentro de los cafés más apreciados.
Información
La producción de café en El Salvador está bajo la responsabilidad de unos 24,000 productores, sobre una extensión de 160,000 hectáreas, localizadas a una altitud de entre 800 y 1,500 metros sobre el nivel del mar.
De una producción promedio de 1.4 millones de sacos de 60Kgs, 250,000 sacos son consumidos localmente.
La industria de café en El Salvador genera más de 300,000 puestos de trabajo permanentes y provee de por lo menos 500,000 empleos indirectos.











